Playas y calas
Cala de la Granadella
La cala más famosa de la comarca, y con razón: playa de cantos blancos entre laderas de pinos y un agua que pasa del turquesa al azul profundo. Perfecta para hacer esnórquel o alquilar un kayak y buscar las cuevas marinas. Junto a la playa hay un restaurante conocido por su paella.
En verano, la carretera de acceso se cierra con una barrera. Solo hay unas ciento treinta plazas de aparcamiento de pago, a unos nueve euros al día, y no se puede reservar, así que llega antes de las nueve o acércate remando desde el mar.